¿Sabéis lo que es pasar la mayor parte del tiempo alejado de vuestra media naranja, de ese ser sin el cual estaríais incompletos y no tendría razón de ser vuestra existencia? Pues ese es el pan de cada día con el que tengo que lidiar.

Los desplantes son habituales cuando tu pareja es un superhéroe pero lo de Optimus es enervante. No hay día que salgamos a pasear y no aparezca de tras un risco, uno de esos deleznables Decepticons con ganas de aguar la fiesta. Claro, es lo que pasa cuando no follas, que te da por hacer planes para conquistar el mundo y evitar de esa forma que los demás puedan follar, quedando todo el mundo al final bien jodido.

Así que cuando eso pasa, mi marido se tiene que transformar (que otra cosa no, pero qué chasis tiene el tío) y me tengo que recorrer el desierto de vuelta, totalmente sola; que por cierto, a ver cuándo me lleva a un sitio sin tanto polvo; aunque ahora que lo pienso, igual es una indirecta para que mantengamos relaciones más a menudo, pese a que le he dicho infinidad de veces que mis amortiguadores no están ya para muchos trotes, que de una embestida suya me puede sacar la carga de sopetón, el muy bruto.

Entre nosotras, si se preocupara más por mí y menos por liarse a tortas con sus amigotes, habría más "movimiento" en nuestra relación. El que no me llamaran para aparecer junto a él en la próxima película que va a protagonizar ha sido la gota que colma el vaso. Si ni siquiera ha protestado levemente por haberseme ignorado y suplantado por una buscona con muchos menos kilometraje y mejores tapacubos...

¿Sabéis lo que os digo? Que si prefiere estar salvando al mundo y pasear con fulanas antes que compartir su tiempo conmigo, que se quede con ellos. Buscaré en mi agenda... puede que Kitt todavía esté soltero.